Tres Plantas Que Protegen, Suavizan y Liberan

Tres Plantas Que Protegen, Suavizan y Liberan

Lo que hoy celebramos como la Noche de San Juan (o Litha en la tradición celta) es, sin duda, una de las citas más mágicas del calendario, especialmente aquí en Coruña. Pero más allá de las hogueras existe un gesto ancestral que sobrevive al paso de los siglos: el poder de las hierbas.

Mientras preparaba una de las láminas para la tienda, no podía dejar de pensar en eso: en cómo una flor que encontramos en cualquier paseo por el campo es la misma que nuestras abuelas usaban para suavizar la vida y el cuerpo. Hoy quiero hablar de tres: Hipérico, Malva y Diente de León. Lo que comparto va más allá del aroma o de la belleza de cada planta: es un rastro de sabiduría que nos dejaron quienes estuvieron antes.

1. MALVA: El "Escudo de las Almas" (Roma Antigua)

Para los romanos, la Malva no era solo comida o medicina. Se plantaba tradicionalmente alrededor de las tumbas y en los jardines de las casas porque se creía que ayudaba a las almas a encontrar la paz.

  • El rito: Se decía que la Malva era capaz de liberar al espíritu de las pasiones bajas. Tenerla cerca de la puerta de casa servía para que "nada rígido" (ni el mal humor, ni los malos espíritus) pudiera entrar. Era el filtro de suavidad antes de cruzar el umbral

  • En la Edad Media, se la conocía como Omnimorbia. Se creía que su capacidad para suavizar el cuerpo físicamente (sus mucílagos) era un reflejo de su capacidad para suavizar el destino.  En lo físico (uso tradicional), se ha usado por su cualidad emoliente: para la garganta y la tos, y como apoyo en estados de irritación o inflamación.
  • En algunos territorios europeos también se usaba como "reconciliador" en las amistades . Se decía que si dos personas tenían un conflicto, debían lavarse las manos con agua de Malva macerada al solsticio, por su textura suave, simbolizaba que las ofensas resbalaban y no se quedaban en el interior.

2. El Hipérico o Hierba de San Juan

Si hay una planta que impone respeto en nuestro ramillete, es esta. El Hipérico no solo crece en los caminos: parece que los custodia. Es nuestra “hierba del sol” y su fuerza es casi magnética. El nombre Hypericum viene del griego hyper (sobre) e eikon (imagen). Se refiere a la antigua costumbre de colocar las flores sobre las imágenes o estatuas de los dioses para protegerlas de la entrada del mal durante las festividades de verano.

  • En lo energético, el Hipérico es protector y luminoso. Como una antorcha cuando atravesamos estados internos complejos: pensamientos repetitivos, rumiación, o esa sensación de estar “girando en lo mismo” sin salida. Tiene un carácter claro: no viene a adornar, viene a ordenar.
  • En lo físico (uso tradicional), se ha utilizado como tónico en días de apatía mental o emocional. Y en uso externo, su macerado en aceite se asocia al cuidado de piel irritada o enrojecida, como un gesto de reparación.
  • En China se le conoce con el nombre de el "Melocotón de los Hilos de Oro". Se asocia con la energía del Elemento Fuego (por sus estambres amarillos que parecen hilos de oro puro).Se ha usado durante siglos para "calmar el Shen" (el espíritu). En la Medicina Tradicional China, cuando alguien está muy agitado, con ansiedad o "viento interno", el Hipérico se usa para asentar la energía. Es como si su color amarillo brillante ayudara a devolver la luz al centro del cuerpo.
  • En Japón: Más allá de los mitos antiguos (bastante dramáticos, por cierto), hoy se celebra su capacidad para florecer con una vitalidad asombrosa bajo el sol más intenso. Se ve como un símbolo de resiliencia luminosa: la capacidad de brillar con fuerza propia sin marchitarse, manteniendo la frescura incluso en los días más cálidos del año.

Es increíble como una misma flor ha sido, durante milenios,un símbolo de protección y la luz en puntas opuestas del mundo.

3. El Diente de León: La alquimia de la transformación y mensajero del viento

Aparece en los márgenes —en la grieta de una acera, en el borde del camino— como si conociera un secreto que olvidamos con facilidad: la vida siempre encuentra una rendija por donde volver a respirar. Por eso, para mí, esta planta es un símbolo de dignidad silenciosa. No viene a adornar, viene a traernos un mensaje de resiliencia.

  • La herencia Celta: Los antiguos lo consideraban un regalo de la tierra para anunciar el despertar de la luz. Lo llamaban "Bearnan Brìde" (el bocado de Brigid), asociándolo a la diosa de la sanación, la poesía y el fuego del hogar. Para los celtas, ver florecer los campos de amarillo era la señal de que la vida volvía a ser fértil y vibrante.
  • En el Lejano Oriente: En China, se ha valorado durante milenios no solo como medicina, sino como un símbolo de energía vital. Se dice que su raíz, que profundiza tanto en la tierra, es capaz de absorber la sabiduría del suelo para luego liberarla en forma de semillas ligeras. Representa la capacidad de prosperar en cualquier lugar, por difícil que sea el terreno.
  • En lo energético: Representa la resiliencia y la claridad. Es ideal para esos momentos de cambio donde necesitamos "limpiar" el ruido exterior. Nos enseña que para renacer, primero hay que tener el valor de soltar lo que ya cumplió su ciclo.
  • En lo físico: Es el gran depurativo. Tradicionalmente se ha usado para ayudar al cuerpo a eliminar toxinas, actuando sobre el hígado y los riñones. Es esa "limpieza de San Juan" hecha planta, que nos ayuda a sentirnos más ligeros y renovados.

Cuando estés dando un paseo, busca con la mirada en tu cuidad si encuentras alguna de ellas, y cuando las mires, recuerda sus siglos de sabiduría, protección y luz que siguen ahí para quien quiera mirar. En Botánica Contemporánea, mi propósito es ese: rescatar ese simbolismo sagrado, y que de alguna manera te compañen en tu espacio.

NOTA: Por fin ha dejado de llover en Galicia, esos primeros rayos de sol son una bendición, iré a dar un paseo buscando esos primeros brotes antes de primavera.


Esta es una divulgación botánica con fines culturales y decorativos. La información sobre propiedades físicas no constituye consejo médico. Consulta siempre a un especialista para tratamientos de salud.